Artículo 14º.- Control del Arbolado urbano público

Será responsabilidad de la Municipalidad realizar periódicamente controles del arbolado urbano público, con el objetivo de detectar problemas fisiológicos, patológicos o de estabilidad que involucren posibles riesgos, y aplicar las acciones correctivas más idóneas para cada caso.

Se establecerán 4 niveles de peligro del arbolado urbano:

  • Nivel bajo: ejemplares que no manifiestan defectos de forma destacables ni anomalías visibles.
  • Nivel medio: ejemplares que revelan defectos leves y pequeñas anomalías estructurales. Requieren supervisión constante y podas de mantenimiento para corregir las anomalías.
  • Nivel alto: Árboles que presentan defectos de forma y/o estructurales significativos, con elevado riesgo a la población. Requiere podas de mantenimiento o rejuvenecimiento, sin recurrir a la tala.
  • Nivel severo: Árboles que presentan defectos estructurales y/o morfológicos graves o muy graves, y que suponen un riesgo sobre elevado. Requieren tala y sustitución al corto y mediano plazo.

Será responsabilidad de la Municipalidad catalogar en forma permanente el nivel de peligro que presente cada árbol urbano público en base a los niveles establecidos en el inciso anterior.

También será de responsabilidad municipal el riego de aquellos árboles urbanos localizados en áreas verdes, parques, medianas, o en aceras que deslinden con el frente de propiedades privadas. En todo caso, deberá disponer de mulch en los alcorques de los árboles para impedir la pérdida de agua por evaporación y la aparición de hierbas.

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