Consecuencias de una mala poda

No cabe duda que los beneficios de una poda correcta son varios. Sin embargo, una mala poda acarrea una serie de consecuencias negativas irreversibles en la salud del árbol, e inclusive aumenta el riesgo de caídas y muerte de los ejemplares. A continuación exponemos las más comunes que se presentan en las ciudades chilenas: 

Pudrición del árbol:

La pudrición de un árbol se producirá siempre en una herida que no sea capaz de cerrarse naturalmente. Mientras más grande sea la herida, más tiempo estará expuesta la herida al ambiente, al agua, y al ingreso de agentes patógenos. Por tanto, mientras más ramas se corten de un árbol, aumenta también el número de pudriciones.

Del mismo modo, se debe tener presente que cuando las ramas principales se cortan directamente del tronco, las pudriciones llegan directamente al fuste o tronco, comprometiendo así la estructura principal del árbol. 

Debilitamiento de las ramas:

Otro de los caso en donde vemos consecuencias negativas tanto para el árbol como para la ciudadanía, se produce ante una poda excesiva o desmoche. Ante este hecho, el árbol activa un mecanismo de supervivencia consistente en la generación descontrolada de una gran cantidad de ramas y hojas que crecen muy rápidamente con la finalidad de compensar el déficit de alimento y evitar morir por inanición (agotamiento de las reservas de carbono).

El problema es que estas ramas, que inclusive pueden llegar a crecer varios metros en menos de un año, son excesivamente débiles y muy propensas a quebrarse, ocasionando inclusive mayores riesgos que un árbol sin podar.

También hay que considerar que el corte de una rama en el lugar incorrecto, genera el rebrote de ramas nuevas desde yemas que están a nivel de la corteza, sin adherirse fuertemente al tronco o a la rama madre, ocasionando también un mayor riesgo y peligro.

Debilitamiento de su sistema de anclaje:

Así como una mala poda puede debilitar el ramaje, el desmoche o poda excesiva debilita la resistencia completa del árbol, desde las ramas hasta su sistema radicular.

Esto es debido a que luego de una poda invasiva, el árbol debe destinar toda su energía almacenada a la generación de nuevas ramas y hojas para producir la fotosíntesis y alimentarse. El problema está en que el árbol, mientras más tiempo pasa sin hojas, no puede recargar energías y se debilita por completo.

Deformación y desequilibrio de la copa del árbol:

La poda debe siempre propender a formar un árbol en la ciudad. Sin embargo, una poda que deforme la silueta natural del árbol puede desequilibrar toda su estructura y aumentar incluso el riesgo de que una rama principal se quiebre, produciendo un daño a las personas y a sus bienes.

Muerte del árbol

La consecuencia final de una poda mal realizada es la muerte del árbol. Generalmente esto ocurre al cabo de algunos años, y especialmente en aquellos ejemplares que se desmochan año tras año, debido al desarrollo de una pudrición general en sus órganos aéreos o en el fuste.

Otra de las causas de muerte de árboles urbanos es por inanición de carbono. Ello se produce cuando la fotosíntesis es restringida debido a la poda de su copa, haciendo que el árbol viva a expensas de sus reservas de carbono hasta que éstas se agotan.