Expertos atribuyen alergias a la alta concentración de plátanos orientales en Santiago

Estudios realizados por expertos establecen que su alergenicidad se asocia a la sobreabundancia de la especie en ciudades como la capital. 

Considerado un árbol frondoso que adorna y brinda una gran sombra, el plátano oriental -especie introducida al país a inicios del siglo XX- es visto también como el gran enemigo en época de alergias: se estima que, solo en Santiago, unas 400 mil personas sufren síntomas de rinoconjuntivitis alérgica, asma bronquial y dermatitis atópicas por culpa de sus granos de polen.

Por eso, apenas se anunció a fines de octubre la llamada “ley arbolito”, surgieron voces de apoyo y rechazo a una de las medidas que se sugirieron: prohibir los plátanos orientales para reducir las alergias en la población.

El ministro de Agricultura, Antonio Walker, tuvo que aclarar rápidamente que la normativa no busca “eliminar” esta especie “que nos ha acompañado, con sus pros y sus contras, durante más de 100 años”. El objetivo es cuidar todos los árboles, por ejemplo, de la poda indiscriminada y del maltrato, así como planificar cuáles especies son las más adecuadas según la zona geográfica.

Aún así, la iniciativa despertó la discusión sobre cuán responsables son los plátanos orientales del sufrimiento de los alérgicos.

Para el doctor Óscar Castro, otorrinolaringólogo y profesor de la Escuela de Medicina de la U. de Valparaíso, eliminar esta especie no resuelve el problema. “Si hubiera que prohibir el plátano oriental en verdad lo que habría que hacer sería prohibir el pasto y la casi totalidad de vegetación existente en la zona central de Chile”.

Según el especialista, la raíz del problema radica en las personas cuyo sistema inmune sobrerreacciona a ciertos alergenos, entre los que destacan pastos, malezas y polvo.

Pero la realidad muestra otra cosa. Un estudio aun sin publicar, realizado por la Fundación de Aerobiología, Medio Ambiente y Salud (Fundamas), en torno a la prevalencia de alergias en distintas comunas de Santiago, arroja que alrededor del 35% de las personas con alergia a la primavera (un 27% del total de la población) tiene problemas con el plátano oriental.

“Está comprobado que da alergias y ya lo hemos visto en estudios previos”, dice el doctor Pedro Mardones, especialista en el tema y director de Fundamas.

Eso sí, el riesgo va de la mano con su abundancia. “Monocultivar una especie empobrece la flora vegetal. Santiago es una de las ciudades en donde se ha sobrecultivado”, dice Mardones. Eso provoca una producción mayor de polen y que cada vez más personas se sensibilicen. “La alergia ha aumentando exponencialmente en los últimos 30 a 40 años” en Santiago, principalmente.

Y da un ejemplo concreto: en Talca también hay plátanos orientales, pero en mucho menor densidad y no es un problema mayor (ver infografía). “Eso quiere decir que si se planta racionalmente se puede prevenir”, precisa Mardones.

Desde la Sociedad Chilena de Alergia e Inmunología, que preside el doctor Pablo Raby, estiman de buen criterio “no seguir plantando estos árboles” en nuevas urbanizaciones o ciudades. Y en aquellos lugares donde es un bien patrimonial -como el Parque Forestal o sectores de Providencia y Maipú-, ir reemplazándolos, cada vez que se requiera, por especies hipoalergénicas.

Entre estas se considera en especial flora nativa, como peumo, quillay y maitén, así como arce.

“Es necesario llevar a cabo estudios multidisciplinarios; juntar a médicos, botánicos y paisajistas para definir cuáles son las especies más adecuadas a cada ciudad”, dice Mardones, considerando aspectos de salud, urbanísticos y de recursos hídricos, por ejemplo.

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