Margarita y el Saber qué hacer

Foto vía T13

EL EJEMPLO DE MARGARITA

Se asocia patrimonio a edificaciones de relevancia histórica, formaciones naturales que destacan en el paisaje y expresiones humanas intangibles como el lenguaje, o muchas tradiciones que son dignas de admirar, cultivar y perpetuar en el tiempo. Así tenemos ciudades completas que tienen el “titulo” de patrimonio, seguro más de alguna se les viene a la cabeza.

Existe también la figura de Monumento Natural que en su generalidad dice contemplar “áreas, cosas, especies vivas de animales o plantas, de interés estético, valor histórico o científico, a los cuales se les acuerda protección absoluta”, por su parte el Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado, SNASPE, define esta figura como Monumentos Naturales: Monumento Nacional es un área generalmente reducida, caracterizada por la presencia de especies nativas de flora y fauna o por la existencia de sitios geológicos relevantes desde el punto de vista escénico, cultural o científico.

Entonces así como tenemos cantos, comidas, flora y fauna, que probablemente son y serán a futuros honrados como monumentos, bien cabe preguntarse ¿qué sucede con todas aquellas especies vegetales y aquí especifico mi punto, principalmente árboles, que no siendo necesariamente especies nativas, que no teniendo significancia histórica puntual, SI SON IMPORTANTES PARA LAS PERSONAS?.  

En el Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado, SNASPE, se protege a todo lo que está dentro de las unidades que lo componen, admitiendo eso si distintos grados de manejo según corresponda. Pero ¿qué pasa fuera de este?, qué pasa por ejemplo con las Araucarias chilenas y robles que hay en la ciudades, por extrapolación, se podría pensar que esas especies, ejemplares y hasta pequeñas poblaciones que están fuera también son protegidas, lo cierto es que más allá del sentido común y salvo que la ley lo explicite, no están protegidas, quedando solo al sentido común, al criterio, el decidir qué hacer con tal o cual especie. Hace tiempo que vengo pensando que el sólo hecho de prohibir su tala, no protege una especie, que está en la ciudad, la especie se protege primero en su lugar de origen, donde pueda interactuar con factores del medio propios, o por último dónde se le brinden las condiciones para un adecuado desarrollo, sino morirán por falta de cuidados o exceso de estos.

Ojalá y pronto vea la luz el muy mal nombrado proyecto de “ley arbolito”, para que tengamos un mínimo común denominador relacionado al “saber qué hacer” en lo referente al cuidado del arbolado urbano. Vaya acá un sincero reconocimiento a la labor de la Red Árbol Urbano, que por estos días está cumpliendo 3 años de incesante trabajo en pos de mejores ciudades para los árboles y por ende de mejores árboles para las personas.

La acción de Margarita Castro de defender y finalmente evitar la tala añoso ejemplar de alcornoque, conocido también como árbol del corcho, el cual se interponía en un proyecto de urbanización, paradoja que a al urbanismo le estorbe la vegetación y no el cemento, representa un valioso gesto y una enseñanza en lo que a valoración de árboles antiguos, no necesariamente patrimoniales, se refiere, ejemplares sin historia para los libros, pero con decenas de historias personales guardadas entre sus anillos, y he ahí el valor, el que Margarita vio y que el que desarrollo arteramente ignora. Ojalá en su nueva ubicación el alcornoque sobre viva, en su patria suelen vivir entre 150 y 200 años, este ya tiene más de 60, ojalá soporte el estrés del trasplante y sus raíces encuentren donde profundizar para, aunque sea desde un vivero, seguir guardando historias de anónimos seres humanos como Margarita. 

Pd. —Se fijaron que Margarita usa bien la mascarilla. Otro ejemplo a seguir.

Christian Vidal Paiva
Ingeniero Forestal
Director Grupo de Acción Forestal

Nota t13
https://www.t13.cl/noticia/nacional/fotos-arbol-rescatado-anciana-90-anos-fue-replantado-vivero-municipal