El aporte ecosistémico de los Árboles

Los Árboles son los mayores productores de Oxígeno del planeta

Los árboles han sido a lo largo de la historia de la Tierra las principales fábricas de Oxígeno atmosférico, necesario para gran parte de la vida de las especies animales del planeta.

Al igual que todas las especies vivientes del reino de las Plantas, y gracias al notable desarrollo de la capacidad fotosintética de sus células verdes, los Árboles captan la luz del sol y consumen gas carbónico del aire a través de sus hojas, transformándolas en azúcares o nutrientes para su alimentación. De este proceso, producen Oxígeno como desecho en su forma diatómica molecular (O2), que es el Oxígeno respirable que nos permite vivir.

Desde que surgen los primeros Árboles y se forman los primeros bosques hace más o menos 385 millones de años, en el Devónico Medio, han sido los principales productores de Oxígeno del planeta, fuente de vida para gran parte de los seres vivos terrestres del planeta.

Los Árboles son potentes reguladores del clima

Los Árboles tienen un potente efecto regulador sobre el clima, moderando los efectos de radiación solar, la temperatura, el viento, la lluvia, la humedad y la evapotranspiración.

Los árboles caducifolios, por ejemplo, en verano absorben o desvían por su hojas la energía radiante del sol. Mientras que en invierno, al existir menor luz solar para producir la fotosíntesis, este tipo de árboles evolucionó de tal forma que en la época fría se desprenden de sus de sus hojas y entran en receso vegetativo, permitiendo así que la radiación se filtre por las ramas y llegue al suelo, permitiendo la evaporación de las partículas de agua presentes en el medio terrestre. Ello hace que el clima sea más estable, sin producir cambios abruptos.

Cabe agregar que en el mundo, el hemisferio norte posee más masa de tierra que el hemisferio sur que dispone de una mayor fracción de océano. Esto ha producido que la deforestación y conformación de megaciudades en esa zona del planeta ha generado mayores variaciones de temperaturas globales, contribuyendo al fenómeno de cambio climático.

Los Árboles disminuyen la erosión del suelo

Los árboles cumplen un importante aporte a reducir la erosión del suelo gracias a su compleja estructura radicular.

Las raíces actúan como anclas en el suelo y minimizan su efecto de rodado en el cual una capa o masa superior se desliza sobre otra inferior ayudada por la presencia del agua.

Los árboles son el hábitat de miles de especies animales

Desde que surgen los árboles, hace más o menos 385 millones de años, miles de especies de todos los dominios y reinos han desarrollado su evolución en torno a los árboles, siendo el espacio de refugio desde los más pequeños seres vivos hasta los de mayor tamaño.

Los árboles, por ejemplo, son el hábitat indiscutido de miles de especies de aves, constituyendo corredores biológicos y nichos de biodiversidad. Mientras que en entornos más naturales, los árboles han sido el hábitat de cientos de especies de mamíferos, entre ellas las del orden de los primates e incluyendo a la subtribu de los homíninos, de donde surgieron las más de 15 especies humanas que han poblado la Tierra en los últimos 3,5 millones de años. Producto de esa ancestral y poderosa conexión, los árboles brindan a los seres humanos estados de confort y bienestar.

Los árboles contribuyen a la calidad de vida dentro de las ciudades

  • Debido a la morfología de sus ramas y hojas, son capaces de retener importantes cantidades de partículas contaminantes, disminuyendo así la contaminación atmosférica y también acústica dentro de las ciudades.
  • Los árboles urbanos aportan sombra, humedad y generan convecciones de viento que renuevan el aire viciado, reduciendo así las denominadas “islas de calor urbano” que afectan la salud de las personas.
  • El follaje de los árboles urbanos permite un control efectivo de la radiación solar. En verano, sus copas interceptan los rayos del sol y disminuyen las altas temperaturas. Mientras que en invierno, las especies caducifolia se desprenden de sus hojas, permitiendo un incremento de la temperatura. En términos económicos y económicos, la presencia de árboles dentro de la ciudad permite un significativo ahorro por conceptos de climatización.
  • Se ha comprobado que la sola presencia de los árboles mejoran la salud física y mental de las personas, motivando su relajación y reduciendo sus niveles de estrés, presión arterial y capacidad de recuperación ante enfermedades.
  • Las propiedades localizadas cercanas a parques, áreas verdes y zonas arboladas, pueden incrementar hasta un 30% su valor, dado que el verde de la ciudad es apreciado como un indicador de calidad de vida dentro de las ciudades.
  • En bordes de cuencas, esteros y humedales, los árboles contribuyen a la estabilización de las riberas y a la regulación de los ciclos hídricos.
  • Son relevantes desde el punto de vista sociocultural, recreativo, emocional, entre otros.
  • Los árboles son un importante aporte a la estética y belleza urbana, y hacen de nuestras ciudades lugares más amigables.